09 junio 2013

Antiguo rastro en el Humedal

Montaje cortesia de Enrique Riesgo Garcia.

El rastro en el humedal, al fondo la Gota de leche.
El mercado dominical, del que aparecen referencias en los libros de Actas del municipio ya en 1658, forma parte de esa esencia feriante del gijonés. Como también lo forman las populares tiendas al aire, tenderetes de madera que se instalaron en la década de 1870 en el entorno de la plazuela de San Lorenzo, frente al Mercado de la Pescadería, en los que se mercaban telas, quincalla y otras bagatelas. Tras la conversión en parque público de los antiguos terrenos de la fortificación situados a poniente de la Fábrica de Vidrios, el rastro dominical pasó a instalarse en esta zona conocida como paseo del Velódromo. El mercado callejero arraigó en el lugar hasta los años veinte, cuando la presión urbanística obligó su traslado al cercano Humedal. El rastro del Humedal fue el rastro de la posguerra, del Gijón lastimero y menesteroso que luchaba por sobrevivir tirando con lo justo. El de los charlatanes y traperos, el de las vendedoras de aldea que trataban de colar sus productos sin pasar por el fielato, el de los objetos variopintos y multiuso desparramados sobre mantas tan raídas y renegridas como los rostros de estos tratantes de la miseria.

2 comentarios:

  1. Me parece que fué el otro dia, aqui fué donde yo visite el rastro mis primeras vecés , el tiempo pasa que da miedo. Bueno tambien yo naci en la gota leche hace 61 años, en el 1952.

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  2. Es verdad que pasa volando, yo ni sabia que se hacia ahi el rastro

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